Colapinto en Marina Bay: cuando el auto lo deja a pie en la recta
El argentino partirá decimosexto este domingo en el Gran Premio de Singapur tras una clasificación signada por fallas de batería y roces contra el muro. Gasly, su compañero, clasificó octavo. Y la dirigencia de Alpine, otra vez, mira para otro lado.
Vayan preparándose porque este columnista tiene una postura desde el arranque y no la va a soltar: lo de Franco Colapinto en Marina Bay fue, como mínimo, una injusticia deportiva. Largar decimosexto con el auto que tiene debajo es un papelón que no se resuelve con comunicados tibios ni con cara de preocupado en el palco.
El piloto argentino quedó eliminado en la segunda ronda clasificatoria del Gran Premio de Singapur y este domingo deberá remar desde el puesto 16, a las 9:00 hora argentina, cuando se disputen las 62 vueltas del circuito callejero de Marina Bay.
Una vuelta con el motor en modo ahorro
El problema central estuvo en la segunda tanda del clasificatorio. Colapinto arrancó la vuelta rápida sin energía disponible en la batería y eso le costó décimas preciosas en las rectas del trazado urbano. Como si a un corredor de TC lo largan con el tanque vacío en la recta principal: no hay máquina que aguante esa cargada.
“En el segundo corte tuve uno de los peores balances del auto en mucho tiempo. Cuando arranqué la vuelta no tenía batería y perdía en las rectas. La tanda fue un desastre y no entiendo, porque en la primera tanda el auto se sentía bien y tenía bastante para mejorar.”Franco Colapinto
Para colmo, en el apuro por recuperar tiempo, el argentino se llevó un par de roces contra el muro de contención que le impidieron trazar las curvas como acostumbra. El mejor registro fue de 1 minuto 33 segundos y 787 milésimas, muy lejos de la zona del Top 10.
El historial habla y la dirigencia, también
Porque una cosa es tener un mal día en pista y otra muy distinta es lo que viene ocurriendo con el monoplaza desde hace rato (dirigentes de Alpine: ya está bueno de mirar la repetición y hacer la plancha, ¿no?). El sábado arrancó todavía peor: en la carrera Sprint de la mañana, Colapinto tuvo que abandonar por una falla en la unidad de potencia. Es decir, dos tandas, dos problemas distintos, y el piloto mirando el cielo raso del box.
- El ingeniero de pista Stuart Barlow trabajará con Colapinto antes de la largada para identificar el origen de la falla energética.
- Las 62 vueltas del circuito urbano exigen al máximo la gestión de motor y batería.
- El compañero de equipo Pierre Gasly clasificó octavo y largará desde arriba.
Y acá aparece la comparación que duele: Pierre Gasly, con el mismo auto, metió el Alpine en la octava posición. Mismo garage, mismo motor, misma puesta a punto de base y resultados opuestos. ¿Será que uno tiene un ángel y el otro un electricista nuevo? Algo no cierra, y el que lo paga siempre es el mismo.
El pedido irónico para Flavio Briatore
Maestro Flavio, querido Flavio, estimado Flavio: si en serio quiere mostrar que este proyecto va para adelante, déjele el domingo un auto que entregue energía en las rectas. Sin más. Ni un motor nuevo de pláceme, ni una promesa a futuro de pláceme. Que el piloto argentino pueda, al menos, defender lo que sabe. Después de Marina Bay, las luces y el circuito callejero se cobran caro cualquier error mecánico, así que más vale llegar con el chasis afinado que con un comunicado oficial tras cada bandera a cuadros.
Colapinto tiene 62 vueltas para convertir la bronca en puntos. Habrá que ver si el coche lo deja.
