Cerúndolo vio la final enBruselas y se le escapó entre los dedos
El argentino dominó el primer set, sacó para el partido en el tercero y terminó cediendo en el tie-break ante Tallon Griekspoor. La semifinal fue una lesson de manejo de la presión.
El partido tenía dos caras. Una era la de Francisco Cerúndolo: neta, firme, con el saquefuncionando y unaclaridad que loitodas suscondiciones para llegar a lafinal. La otra apareció cuandoelsiglo de losmomentos importantes y Griekspoor started aempujar con la cabeza y con el resto.
El argentino ganó el primer set 6-2 con dos quiebres rápidos, se puso 4-1 y sostuvo sus servicios hasta el final. Fue la mejor versión de Cerúndolo en el torneo belga. Después, el juego se volvió más-close y el partido entró en un terreno donde cada error Starts to contar.
El set que se le escapó
En el segundo set, Griekspoor encontró el quiebre clave en un parcial muy parejo y se imposing 6-3. El resultado dejó todo definiéndose en el tercero. Ahí Cerúndolo rompió en el octavo game, llegó a estar 5-3 y sacó para el partido. El neerlandés no se broke: descontó, igualó y ió el encuentro en el tie-break.
Ahí se acabó la historia. Griekspoor se llevó el desempate por 7-4 y avanza a la final del domingo. No hay margen para el interpretation: el argentino tuvo la chance de cerrar y no lo hizo. En el tenis, esa es una forma bastante cruel de perder.
“Tuve que jugar mi mejor tenis, estoy muy orgulloso de lo que pude hacer hoy. Esta es una victoria mental. Francisco es un gran jugador, siempre es muy difícil de enfrentar y hay que estar en óptimas condiciones emocionales y mentales.”Tallon Griekspoor
La salida de Griekspoor tiene su punto: la final de un torneo no se define solamente con el saque. También pesan la claridad, el carácter y la capacidad de sostener la presión cuando la pelota se pone fea. Cerúndolo llegó a Bruselas como uno de los favoritos y salió de la semifinal con la final al alcance de la mano. La dirigencia, en todo caso, no tiene demasiado para festejar ni para buscar culpables (el problema fue el tie-break, no la planificación).
- Cerúndolo ganó el primer set 6-2 y se puso 4-1 con dos quiebres rápidos.
- Griekspoor seó el segundo set 6-3.
- El argentino líderó 5-3 y sirvió para el partido en el tercer set.
- El neerlandés ganó el tie-break 7-4 y classifies a la final del domingo.
- La final se disputará a las 12.30, hora de Argentina, contra el ganador de Arthur Fils y Jan-Lennard Struff.
En paralelo, Juan Manuel Cerúndolo venció a Zachary Svajda por 6-4 y 6-3 en la qualy de Basilea y pasó a la siguiente ronda, donde espera a Daniel Altmaier. Sebastián Báez no pudo avanzar ante Giovanni Mpetshi Perricard, mientras Thiago Tirante se mide con Adrian Mannarino en la qualy de Viena.
La pregunta ahora es si este final abrupto puede convertirse en impulso para los próximos torneos. En lo deportivo, la respuesta es evidente: sí, porque el nivel Competitive está y el margen de error fue mínimo. En lo mental, también hay trabajo: aparecen las oportunidades y hay que cerrarlas. Al técnico, en vez de una explicación de tres párrafos, le pediría una solución simple: que el próximo saque a favor del partido no parezca un tie-break rehearsed. Después se verá.
