Boca regaló un tiempo, empató en Córdoba y ahora reza por Paredes
El equipo de Arruabarrena igualó 2-2 con Instituto, estiró su invicto a 16 partidos pero llegó a Buenos Aires con dos algodones: el enganche y Valencia, ambos con molestias, a días de la Sudamericana.
Arranco con lo que hay que decir: Boca se dejó empatar dos veces, se llevó un punto que en la previa parecía accesible y se vuelve a casa con la lengua afuera. Dos a dos en el Kempes, contra un Instituto que propuso mucho más de lo que el resultado final sugiere, y con un escenario internacional que pinta bravo.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena llegó a Córdoba con la chance de escalar en la tabla anual y terminó sumando un 51 en el acumulado y 21 en la Zona B. Instituto, con 26, sigue firme en lo más alto de la Zona A. Cosa fina: el Xeneize estiró su invicto a 16 partidos, pero invicto no es ganar, y esta noche se notó.
Un primer tiempo para el olvido y un complemento con reacción tardía
Instituto golpeó rápido, a los 13, con Fernando Alarcón definiendo bajo tras un rebote en el área. Boca se despertó nueve minutos después con un regalo del arquero Marcos Ledesma, que tomó un centro, se enredó al caer y le dejó la pelota servida a Enner Valencia para el empate parcial.
En el arranque del segundo, otra vez el local se puso en ventaja: Jonathan Galván cabeceó sin marca en un córner y clavó el 2-1. Arruabarrena movió el banco, mandó a la cancha a Miguel Merentiel por el propio Valencia, y la primera pelota que tocó el delantero fue gol: pase de Lautaro Blanco, definición mano a mano y 2-2. Después, Sebastián Villa la puso junto al palo y Ledesma le sacó un remate a Carlos Palacios. Boca tuvo el tercero, pero no lo bajó.
El drama se llama Paredes
Ahora sí, la noticia que preocupa. Leandro Paredes entró en el inicio del complemento y a los 16 minutos levantó la mano y se fue tocado en el isquiotibial derecho. Arruabarrena, ni bien terminó el partido, fue claro: todavía no habló con el jugador ni tiene los estudios, pero leyó las caras y se anticipó.
“Lea se tendrá que hacer estudios, pero creo que al salir y por las caras, supongo que para el martes está descartado.”Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca
Encima, Valencia también salió antes del final con una molestia en el tobillo. O sea, dos titulares clave entre algodones, a cuatro días de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama. La enfermería xeneize prendió el cartel de completo y la semana se puso brava.
Dirigencia, lean esto entre paréntesis: con el plantel que tienen, regalar puntos así en Córdoba duele el doble. El historial dirá lo que quiera, pero a esta altura los números no tapan lo que se vio en el primer tiempo: un Boca tibio, lento, sin intensidad, que recién reaccionó cuando elDT metió mano.
Pregunta que sobrevuela hasta el martes: ¿llegan Paredes y Valencia, o hay que reorganizar el mediocampo entero? Por ahora, Arruabarrena reza, los médicos corren y el hincha contiene la respiración. Veremos qué dice el parte médico y, sobre todo, qué once se anima a poner el técnico cuando la Copa no espera.
