Atropelló a un ladrón en Lomas del Millón para escapar de un asalto y la Justicia lo liberó de cargos
El conductor, de 61 años, volvía a su casa cuando un grupo le cortó el paso. Aceleró, embistió a uno de los atacantes y provocó su muerte. El fiscal Fornaro sostuvo que actuó en legítima defensa. Otro sospechoso quedó detenido.
Un vecino de 61 años, identificado con las iniciales D.A.T., regresaba el viernes por la noche a su domicilio de la calle Sargento Cabral, en Lomas del Millón, partido de La Matanza, cuando un automóvil le cerró el paso y sus ocupantes lo intimidaron para robarle. En lugar de entregarse, el hombre aceleró de golpe y embistió a uno de los agresores, Ángel Nahuel Gilardoni, de 25 años, que cayó a la calzada y murió. La secuencia, reconstruida por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza, volvió a poner bajo la lupa la mecánica con la que operan los asaltos en los barrios del conurbano y el margen de acción que les queda a las víctimas cuando son interceptadas en la puerta de su casa.
La cronología del hecho
De acuerdo con la investigación que conduce el fiscal Claudio Fornaro, el episodio se desencadenó alrededor de las 22 del viernes frente a la vivienda del conductor, en el corazón de Lomas del Millón. Tras ser sorprendido por el grupo que se desplazaba en una Volkswagen Suran gris, D.A.T. maniobró su auto y escapó a toda velocidad. En la maniobra atropelló a Gilardoni, cuya muerte fue confirmada poco después por personal de una ambulancia que concurrió al llamado de los vecinos al 911. El conductor resultó ileso y quedó a disposición de la Justicia, que en una primera instancia resolvió no tomar medidas restrictivas en su contra al considerarlo víctima del ataque.
Los acompañantes de Gilardoni subieron el cuerpo a la Suran y lo trasladaron hasta la casa de su madre, en la localidad de Villa Madero, donde finalmente se constató el deceso. Esa decisión terminó de comprometer a los restantes integrantes del grupo: las cámaras de seguridad de la zona, sumadas a los testimonios vecinales, permitieron reconstruir la maniobra y ubicar a los sospechosos.
El segundo detenido y la Suran clave de la causa
La pesquisa avanzó sobre la Volkswagen Suran gris que había sido utilizada por los asaltantes. Su propietaria se presentó de manera espontánea en una comisaría junto con su pareja y explicó que el rodado lo destinaban a viajes mediante aplicaciones de transporte. Manifestaron que se lo habían alquilado a Franco Abadie, de 27 años, y que esa misma mañana él les había comunicado que había sufrido un accidente de tránsito, una versión con la que intentó justificar las manchas de sangre que presentaba la carrocería.
Más tarde, una conocida en común les advirtió que el vehículo había sido empleado en un intento de robo. Con esos datos, la policía allanó la vivienda de Abadie, lo detuvo y secuestró la Suran y un teléfono celular para peritarlos. La Justicia de Garantías le dictó la prisión preventiva al considerarlo coautor de "robo calificado por el uso de armas, en lugar poblado y en banda, en grado de tentativa".
Las armas secuestradas y los pasos que vienen
En el lugar del intento de asalto, los peritos de la Policía Científica levantaron una pistola Bersa calibre .22, cuya numeración aún debía determinarse, y la culata de un revólver. Ambos elementos quedaron incorporados al expediente que instruye Fornaro, que deberá establecer si los sospechosos actuaban de manera organizada y si contaban con antecedentes por hechos similares.
- Quién fue la víctima fatal: Ángel Nahuel Gilardoni, de 25 años, integrante del grupo que intentó robar al conductor.
- Quién quedó detenido: Franco Abadie, de 27 años, a quien le alquilaron la Suran y fue identificado como uno de los sospechosos.
- Cuál es la calificación legal: robo calificado por el uso de armas, en lugar poblado y en banda, en grado de tentativa.
- Qué hallaron los peritos: una pistola Bersa calibre .22, la culata de un revólver y la Suran gris utilizada para bloquear a la víctima.
- Qué resolvió la Justicia sobre el conductor: no se adoptaron medidas restrictivas; el fiscal lo enmarcó en un intento de escapar de un asalto.
La causa, caratulada como tentativa de robo seguido de muerte, se mantiene abierta y bajo secreto de sumario. El fiscal Fornaro aguarda los resultados de los peritajes sobre las armas secuestradas, el relevamiento de cámaras y las declaraciones testimoniales para definir la situación procesal de Abadie y avanzar en la identificación del resto de los integrantes del grupo que interceptó a D.A.T. en la puerta de su casa.
