Argentina volvió a dejar todo para el final y va por el oro frente a Paraguay
Espíndola marcó el 1-0 sobre Perú a los 89 minutos en Rosario y la selección de Placente disputará la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El viernes, revancha ante el único que lo pudo ganar.
A esta selección hay que quererla con paciencia. No nos regala nada, nos hace transpirar hasta el último segundo, pero termina cumpliendo. Eso, en un plantel Sub-18 que disputa los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, ya es un mérito enorme. Otra vez gol sobre el cierre, otra vez victoria por la mínima. Esta vez fue 1-0 contra Perú en el Coloso Marcelo Bielsa de Newell's, con un remate de Santiago Espíndola cuando el reloj marcaba los 89 minutos. Y otra vez, la Argentina se mete en una final.
Un gol que vale una medalla
El tanto llegó por la vía menos pensada: un saque lateral en ataque que nadie pudo rechazar, la pelota le quedó al volante de River y desde afuera del área la puso junto al palo. Hasta ahí, la Argentina había manejado el partido pero no podía romper la resistencia peruana. Joaquín Domínguez Ávila se había perdido varios mano a mano que normalmente no se fallan, y el equipo de Diego Placente navegaba en la incertidumbre (a esta dirigencia del fútbol juvenil habría que pedirle un nueve de área, porque con cinco volantes y un solo nueve terminamos sufriendo siempre).
El esquema inicial fue un 5-2-3 con Espíndola y Facundo Carrizo como doble pivote, Thiago Pérez y Matías Salas por los costados, y Domínguez Ávila, Subiabre y Ramiro Tulián arriba. A los 20 del segundo tiempo entró Uriel Ojeda por Carrizo y el dibujo quedó prácticamente con un solo mediocampista central, lo que explica por qué los peruanos crecieron en los últimos minutos hasta que apareció el zapatazo salvador.
Historial que se inclina pero no decide
- Uruguay 0-1 Argentina: gol de Domínguez Ávila a los 75 minutos.
- Venezuela 1-1 Argentina: empate de Tulián a los 94, clasificación a semis.
- Perú 0-1 Argentina: gol de Espíndola a los 89, pasaje a la final.
Tres partidos, tres definiciones al borde del infarto. Si esto no es carácter, no sé qué es. Y el viernes a las 15, el rival será Paraguay, que viene de ganarle 1-0 a Chile y que ya nos venció 2-1 en el debut, nuestra única derrota en lo que va del torneo. Justa revancha para un equipo que, ojo, tiene con qué lastimarnos: nos ganó con claridad en el primer partido y va a esperar que la Argentina vuelva a salir a comerse la cancha para pegar de contra.
“El plantel busca sostener el esfuerzo con encuentros cada dos días y estoy feliz de haber hecho el gol que nos dio la clasificación.”Santiago Espíndola
Espíndola, por si no lo ubicaban, tiene 18 años, nació en Rojas, llegó a River a los 13 desde el Club Argentino de su pueblo, donde jugaba de enganche y hoy es volante central de la Reserva. Acumula 290 minutos en cuatro partidos en siete días: un animal. Si le meten una pastilla de recuperación y le dan otra noche de descanso, tiene cuerda para rato.
Señor Placente: ya que nos hizo sufrir tres veces seguidas, en la final le pido algo simple. Salga con un nueve de área definido, cuide los contraataques paraguayos y, por favor, defínala antes de los 80. Total, el corazón del hincha argentino es grande, pero no infinito. Vamos por el oro.
