Areco, más allá del gaucho: un circuito de oficios donde la pieza única se defiende de la producción en serie
A 113 kilómetros de Buenos Aires, el pueblo asociado a Don Segundo Sombra sostiene una red de talleres familiares y de autor que van de la platería criolla al estampado textil, en un contexto donde el precio del pasaje en bus desde la ciudad arranca en 14.000 pesos y una noche en hotel cuatro estrellas cotiza en 229.000 pesos.
A 113 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, sobre la ruta 8 y dentro del partido de San Antonio de Areco, el visitante que llega buscando la postal gauchesca —la pulpería, la jineteada, el paisaje que Ricardo Güiraldes convirtió en literatura con Don Segundo Sombra— termina por descubrir un entramado de talleres donde la pieza única se concibe como una respuesta consciente a la lógica de la producción en serie. Plateros con décadas de oficio, joyeros formados en la India y Ecuador, y diseñadores textiles conantecedentes en Japónconviven en un mismo casco urbano, en muchos casos dentro de casas que funcionan al mismo tiempo como vivienda, obrador y showroom.
Juan Patricio Draghi lleva más de cuatro décadas en el oficio. Su padre abrió una joyería en el pueblo en los años cincuenta y fue incorporando la platería a través de distintos aprendizajes. Juan Patricio entró al taller a los doce años; hoy, uno de sus hijos también trabaja allí. Sobre la competencia que llega del exterior, el platero fue directo: en el mercado uno puede encontrarse con un producto similar al que uno hace, pero para un comprador no experimentado puede resultar lo mismo un producto fabricado en la India o China, que saca treinta por minuto de una cinta transportadora, y otro que a él le lleva una semana de trabajo. La cuestión, agregó, no se agota en la técnica: uno quiere tener una identidad a través del producto acabado, que tenga tu impronta.
¿Qué lugar ocupa la transmisión familiar del oficio?
El caso de los Draghi funciona como una pequeña cadena de generaciones. A pocas cuadras del taller de Juan Patricio, María Belén Draghi se dedica a la joyería de autor con una mirada propia sobre la plata y las piedras. Es hija del platero y maestro soguero Raúl Draghi, y después de años de formación en la India, Ecuador y otros destinos volvió al taller paterno con una especialización en piedras y esmaltes que aquí no abundaba. La joven definió a la plata como el metal más bonito del planeta y sostuvo que, pese al avance de la tecnología, en algún punto la gente va a seguir buscando el detalle, la imperfección, la manito y el alma detrás de las cosas. La frase, en su tono, condensa el argumento que repiten los artesanos del pueblo: la pieza hecha a mano justifica un precio muy por encima del producto industrial porque carga con tiempo, historia familiar y una decisión estética irrepetible.
¿Qué nuevas disciplinas se sumaron al circuito artesanal de Areco?
Mica Suide llegó a Areco en 2021 y desde entonces trabaja estampado textil bajo la marca Agave. Conantecedentes en Japón y una fascinación por las prendas gauchescas que descubrió durante las fiestas de la Tradición, la diseñadora incorporó boinas, pantalones gauchescos y alpargatas a su línea. Sus prendas se elaboran principalmente con algodón y lino, y la impronta aparece en el proceso: la pintura a mano sobre tela, los registros irregulares, los colores que no se repiten de una unidad a otra. Para Suide, con el tiempo será cada vez más valioso que alguien se compre una prenda y la vea pintada a mano y hasta con una mancha, porque esa huella es lo que la industria no puede replicar.
- Platería criolla en talleres familiares con más de cuatro décadas de continuidad.
- Joyería de autor con especialización en piedras y esmaltes, formada en el exterior.
- Estampado textil sobre algodón y lino, con técnicas traídas de Japón.
- Showrooms abiertos en casas de los propios artesanos, dentro del casco urbano de Areco.
- Una galería de arte a cielo abierto que se sumó a la oferta cultural del pueblo.
¿Cuánto cuesta llegar y dónde dormir en el pueblo?
Para quienes piensen en visitar el circuito, la distancia desde la ciudad de Buenos Aires es de 113 kilómetros por la ruta 8. Los pasajes en micro salen desde 14.000 pesos, y en materia de alojamiento el pueblo cuenta con un hotel cuatro estrellas cuyas tarifas arrancan en 229.000 pesos la noche. Esos números, difundidos por el portal de turismo local, sirven como referencia: permiten dimensionar que Areco se ofrece como escapada de fin de semana y no como destino de paso, una distinción clave para un pueblo que vende su tiempo lento como parte del producto.
En el terreno, lo que ordena la actividad es la ley nacional de preservación del patrimonio cultural y las ordenanzas municipales que regulan la habilitación de los showrooms dentro de casco urbano, mientras que la fiscalización del trabajo artesanal se apoya en los regímenes de monotributo y en los controles del Instituto Nacional de Tecnología Industrial para los metales preciosos. En la práctica, esa combinación de normas funciona como un paraguas razonabledel trabajo de los talleres y, a la vez, como un límite frente al avance de las réplicas industriales que los propios artesanos identifican como su principalcompetencia.
