Alcaraz se sacó de encima a Munar, va por Tokio y Lehečka ya debe estar agarrándose la cabeza
El español perdió el primer set cuando lo tenía 5-3, metió la cabeza en frío, ajustó el saque y terminó barriendo 6-1. Cuarta final del año, va por su tercer título de 2026 contra un checo que no le va a regalar nada.
Bueno, muchachos, lo que se vio en Tokio fue una montaña rusa con final feliz para Alcaraz, porque el partido con Munar tenía olor a papelón y terminó oliendo a paseo. El español se olvidó el primer set en el bolsillo cuando lo tenía 5-3 y servido para ganarlo, se le nubló el saque, cometió cuatro dobles faltas y dejó que su compatriota le metiera una racha de 14 puntos al hilo para terminar cerrando 7-5.Así, sin anestesia, y con la chance de cerrar que tenía en la mano. Pero bueno, cuando a este pibe le prenden la lamparita, lo de después es otra historia.
El ajuste que cambió el partido
Lo que uno vio del segundo set para adelante fue otro Alcaraz. Cero dobles faltas, primer saque del 69 por ciento y tres quiebres para mandar el partido al set decisivo sin discutirlo. El 6-3 fue un aviso, el 6-1 del parcial final fue un mensaje. Y al final la sensación que queda es la de siempre con este pibe: le perdés la concentración cinco minutos y te borra de la cancha.
(Mientras tanto, en la vereda de enfrente, uno mira el ranking y se pregunta: Munar, 49 del mundo, con el set casi servido en bandeja, y nada. A veces el tenis te da esas oportunidades que no vuelven, y este muchacho dejó pasar la suya.)
Lo que está en juego en Tokio
- Es la cuarta final de Alcaraz en 2026. En las tres anteriores ganó dos y perdió una.
- Los títulos del año fueron el Abierto de Australia, ganándole a Djokovic, y el ATP de Doha, contra Fils.
- La derrota fue en el Masters 1000 de Montreal, en agosto, contra Sinner.
- Del otro lado lo espera Lehečka, número 19 del mundo, con el morbo extra de un checo buscando el batacazo en una final de cinco sets a puro saque.
- El partido es este martes a las 6 de la mañana, hora de la Argentina. Madrugar vale la pena.
Lo que viene
Alcaraz llega a esta definición después de quedarse afuera en cuartos del US Open y de pasar por la Laver Cup, así que mentalmente uno asume que viene con el tanque cargado. Lehečka es un rival incómodo, con saque grande y nulo complejo, y el historial de los cruces previos pesa, aunque hoy el español corre de atrás en ese ranking mental de favoritos. Yo le pido a Alcaraz lo de siempre: que no se duerma en el primer set. Porque si vuelve a empezar como ante Munar, esta vez el checo no se lo va a perdonar.
