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Tres caminos para una tortilla de papas con menos aceite y el mismo sabor

Horno, microondas o vapor pueden reemplazar la fritura profunda sin resignar textura: los detalles de cada método, el salteado final que marca la diferencia y el paso a paso en la sartén antiadherente.

Por Florencia CoriaAmbiente y monte · 26 de agosto de 2026 · hace 2 h

La tortilla de papas, uno de los platos más versátiles de la cocina cotidiana —admite como destino el almuerzo rápido, la entrada o el plato principal—, suma calorías cuando se elabora por la vía clásica, que consiste en freír las papas en aceite abundante antes de mezclarlas con huevos batidos, ya que ese paso es el principal responsable del tenor graso del plato.

Con apenas cuatro ingredientes —papas, huevos, sal y, de manera opcional, cebolla— existe una alternativa posible para aligerar el resultado: en lugar de la fritura profunda, se aplica una cocción previa al horno, al microondas o al vapor y, después, un salteado breve en aceite de oliva, de modo que se reduce la cantidad de grasa sin resignar el sabor ni la textura característicos del plato.

¿Qué método de precocción conviene elegir?

  • Horno: las papas se cortan en trozos pequeños, se rocían con un hilo de aceite y se llevan a temperatura media-alta hasta que estén cocidas y ligeramente doradas. Es una opción accesible y de resultados parejos, aunque las papas pueden quedar más secas que con la fritura tradicional.
  • Microondas: algunos modelos incluyen una función específica para papas o vegetales; en otros, basta con cocinarlas el tiempo justo para que queden tiernas sin perder humedad. La ventaja es la rapidez y el punto en contra es pasarse de cocción, lo que reseca la textura.
  • Vapor: la cocción en vaporera o con un accesorio de acero inoxidable sobre una olla con agua es la opción que mejor conserva la hidratación natural de la papa. Al terminar, se puede agregar una o dos cucharadas de aceite para aportar cremosidad.

Cualquiera sea el método elegido, el paso siguiente resulta clave: antes de mezclar con los huevos, las papas pasan por un salteado breve en aceite de oliva hasta dorarse apenas, un gesto breve que reemplaza el sabor que aporta la fritura profunda sin sumar una cantidad significativa de grasa.

¿Cómo se cierra la tortilla una vez que las papas están precocidas?

El procedimiento, a partir de ese punto, es el habitual: se mezclan las papas con cebolla salteada —de manera opcional—, se incorporan los huevos de a uno, se salpimentar y se vuelca todo en una sartén antiadherente caliente, cuya superficie resulta indispensable para que la mezcla no se pegue durante ninguna de las dos etapas de cocción. Con una espátula se despegan los bordes; a los cinco minutos se comprueba que la tortilla tiene base firme, se da vuelta con ayuda de un plato y se termina la cocción según el punto deseado, más jugosa o más firme.

¿Qué dice la cocina y qué pasa en la sartén?

La lógica de los tres métodos es la misma: reemplazar el aceite de la fritura por una cocción previa que concentre el sabor de la papa y, después, sumar apenas una cucharada de aceite de oliva en el salteado final. La sartén antiadherente, caliente y sin prisa, es la que termina de convertir esa mezcla en la tortilla conocida, con la diferencia de que entra al plato con varias decenas de gramos menos de grasa que la versión clásica.

FC
Florencia CoriaAmbiente y monte

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