Jueves, 27 de agosto de 2026
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La sombra de Barreda vuelve a escena: cuatro películas que llegan esta semana al streaming y a la sala

Daniela Goggi reconstruye el caso del odontólogo que mató a toda su familia en La Plata; Luis Machín compone al homicida sin copiarle el físico. Acompañan una comedia de acción misionera, un thriller amazónico y un documental muy personal sobre la epilepsia.

Por Ignacio SayagoCultura y folclore · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

El parche del bombo suena lejos, como en un patio de barrio donde alguien cuenta una historia que todavía duele. Me siento a escribir esta nota y me viene a la cabeza la frase de un abuelo tanguero que repetía en la peña de los domingos: mientras alguien se anime a recordar, la memoria no se va. Esta semana el cine argentino vuelve a asomarse a uno de los pozos más oscuros de nuestra crónica policial reciente y, al mismo tiempo, nos ofrece tres películas más para completar la cartelera. Voy a intentar contarlas como se cuentan en un patio: sin apuro, con respeto y con ganas de que se entiendan.

Barreda, el caso que nunca se terminó de contar

En noviembre de 1992, el odontólogo Ricardo Barreda mató a tiros a su esposa, sus dos hijas y a su suegra en la casa familiar de La Plata. Cuando lo detuvieron, dijo que había actuado porque estaba harto de las humillaciones que le hacían en su propia casa. Lo condenaron a cadena perpetua en 1995; más tarde, con el beneficio del cómputo 2x1 y por buena conducta, terminó con prisión domiciliaria tras apenas diecisiete años de condena. Murió internado en un asilo, lejos del ruido de los medios que lo habían convertido durante un tiempo en un personaje recurrente de la prensa gráfica.

Eso es lo que vuelve ahora a la pantalla con Barreda, la película dirigida por Daniela Goggi. La directora no se obsesiona con el instante del crimen ni con la reconstrucción policial del hecho: lo que le interesa es el tramo anterior, los meses en los que el proyecto familiar empezaba a desarmarse. Una hija estaba por casarse y mudarse, la otra también planeaba irse, y tanto la esposa como la suegra proponían vender la casa ante el nido vacío que se avecinaba. Goggi trabaja con lo que el propio Barreda declaró en el expediente y con lo que el expediente permite inferir, y deja al espectador el trabajo de mirar de cerca cómo se va cocinando una tragedia íntima que termina siendo pública.

Luis Machín se hace cargo del personaje principal sin perseguir el parecido físico con el odontólogo. Lo que le importa, y se nota, es el perfil del hombre que siente amenazada su autoridad dentro de su propia casa, el que interpreta el cariño como una falta de respeto y que, poco a poco, va perdiendo los códigos con los que se manejaba. Lo acompañan Carla Peterson, Maite Lanata y Margarita Páez como las mujeres de la familia, y Paola Barrientos como una amiga del doctor cuyas ideas místicas terminaron de alimentar un estado mental que ya venía complicado. La banda sonora se anima a mezclar a Mozart y Wagner con un tema bien de acá, Banana Pueyrredón, y ese cruce sintetiza bastante el espíritu del film: un tema muy serio narrado sin solemnidad vacía. Se puede ver en Amazon Prime Video.

Las otras tres: una comedia misionera, un terror en la selva y un documental muy personal

  • Lu & Pau, de Nicanor Loreti. Jazmín Stuart y Lorena Vega hacen de dos mujeres que asaltan una financiera en Misiones para juntar plata y sobornar a un fiscal que tiene presa a una tercera amiga. El plan se complica cuando se les rompe el auto en medio de la ruta, empiezan a discutir entre ellas y la policía se les viene encima. Está filmada en El Dorado y Puerto Esperanza, mantiene el ritmo y una tensión que va creciendo, aunque hay algunos diálogos que se estiran de más en los tramos intermedios.
  • La niña del azúcar, coproducción entre Perú, Argentina y España, ambientada en Iquitos. Javier Velázquez Varela adapta uno de sus propios relatos, basado en leyendas locales sobre apariciones y desapariciones. El guionista, nacido en esa ciudad amazónica, ya había firmado el guión de la película de terror más taquillera del cine peruano y vuelve al género con oficio y conocimiento del terreno.
  • Un documental sobre la epilepsia narrado desde la propia experiencia de su director, que recorre cómo convive con la enfermedad, qué prejuicios todavía pesan sobre quienes la sufren y de qué manera se puede construir una vida cotidiana con los altibajos que implica. Es la propuesta más íntima de las cuatro y funciona como contrapeso necesario a un programa cargado de ficción pesada.

Las cuatro películas se pueden ver entre esta semana y la próxima en distintas plataformas y salas, según corresponda. Son cuatro maneras distintas de mirar eso que llamamos realidad: el archivo policial convertido en película, la comedia de acción que se filma en el interior profundo, el terror que se alimenta de leyendas amazónicas y el documental que pone el cuerpo para contar lo que a veces cuesta poner en palabras. Me quedo pensando, mientras termina de sonar el bombo, en lo que me decía una abuela chaqueña cada vez que nos juntábamos a comer locro: las historias hay que contarlas aunque duelan, porque si no, las decide cualquiera. Esta semana, al menos, hay cuatro que se animan a contar la suya. Los espero el finde en la peña, con un par de DVDs prestados y unas empanadas para pasar el frío.

“Hay que contar las historias aunque duelan, porque si no, las decide cualquiera.”Abuela chaqueña, citada por el autor
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Ignacio SayagoCultura y folclore

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