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La escena que Eastwood filmó, vio y guardó en un cajón: el final que Sin Perdón podría haber tenido

A 34 años del estreno de la película ganadora de cuatro Óscares, se conoce un cierre alternativo que el propio Clint Eastwood grabó y luego descartó. Lo describió el guionista David Webb Peoples, que reveló detalles y la referencia que tuvo en mente al escribirlo.

Por Ignacio SayagoCultura y folclore · 4 de septiembre de 2026 · hace 1 d

Cuando una película se consagra en la historia, uno tiende a pensar que todo lo que se filmó terminó en la sala. Pero a veces no. A veces lo mejor queda en un cajón, sin editar, sin ver la luz. Eso pasó con Sin perdón, que este año cumplió 34 años de su estreno y sigue dando qué hablar por un dato que muy pocos conocen: Clint Eastwood llegó a rodar una escena del desenlace que después decidió no usar. Ni siquiera apareció como material extra en ninguna edición física. El que la contó con pelos y señales fue el guionista David Webb Peoples, el mismo que escribió aquel libreto que Eastwood venía acariciando desde principios de los años ochenta, cuando compró los derechos y se guardó la historia en el bolsillo hasta que llegó el momento justo de ponerse al frente del proyecto y calzarse el poncho de William Munny, ese pistolero jubilado que vuelve a matar por un puñado de dólares.

Un cierre alternativo que cambiaba el tono

En esa escena que finalmente quedó afuera, Munny volvía a su casa y se reencontraba con sus hijos. El momento era tranquilo, de esos que parecen sacados de una postal de campo, hasta que el hijo mayor, Will Jr., notaba que la familia de golpe tenía plata y le preguntaba al padre, con esa intuición cruda que tienen los chicos, si había matado a alguien. Munny le mentía. Le decía que no. Y esa mentira, según Peoples, cerraba el arco del personaje de una manera muy particular: dejaba en claro que los asesinatos no habían sido ningún triunfo, sino una mancha que el protagonista no podía ni quería confesar.

“Munny no dice 'maté a esos hijos de puta'. Está avergonzado de lo que hizo.”David Webb Peoples

Lo que me llama la atención, y se lo cuento tal como lo pienso, es la referencia que Peoples tuvo en la cabeza mientras escribía ese segmento. No fue una idea surgida de la nada: el guionista estaba mirando el final de El Padrino, esa escena donde Michael Corleone le miente a Kay sobre su papel en la masacre que lo termina de consolidar como jefe de la familia. La conexión entre ambas películas tiene, además, un costado de museo del cine: Francis Ford Coppola, justamente el director de El Padrino, estuvo entre los candidatos para ponerse al frente de Sin perdón antes de que el proyecto quedara definitivamente en manos de Eastwood. Como suele pasar con estas historias, uno se pregunta qué habría pasado si Coppola decía que sí.

  • Eastwood rodó la escena completa con Eastwood como director y protagonista, y la incluyó en un primer montaje.
  • El segmento mostraba a Munny de regreso en su hogar, con sus dos hijos, en un clima cotidiano.
  • Will Jr., el hijo mayor, le preguntaba al padre de dónde había salido la nueva prosperidad familiar.
  • Munny respondía que no, mintiendo para ocultar lo que había hecho en el camino.
  • Eastwood le explicó a Peoples que le parecía un golpe de más y que no la iba a usar.
  • El material nunca se publicó y el guionista reconoció que no sabe dónde está hoy.

Por qué Eastwood la sacó

La explicación que el propio Eastwood le dio a Peoples fue breve y tajante, de esas que no admiten réplica. Le dijo que la escena le parecía un golpe de más, una carga emocional extra que la película no necesitaba. Para un director que venía construyendo el personaje de Munny con bisturí, quitándole heroicidad en cada plano, la decisión tiene su lógica: agregar una confesión muda, un padre que le miente a su hijo para no mostrarle la peor parte de sí mismo, era correr el riesgo de explicar de más algo que el silencio ya estaba diciendo. Peoples contó que el material nunca salió a la luz y que ni siquiera apareció en las ediciones en DVD o Blu-ray que se fueron lanzando con los años. Quedó, como tantas cosas del cine, en el territorio de los que saben y no muestran.

Ahora bien, y acá me meto de lleno en lo que me gusta charlar con ustedes, qué lectura le queda a uno del personaje de Munny si esa escena hubiera quedado en el corte final. Yo, la verdad, cada vez que la vuelvo a ver siento que Eastwood eligió el camino más incómodo y por eso más honesto: dejar al pistolero cabalgando hacia un futuro incierto, sin que nadie le diga a su hijo la verdad, y que sea el espectador el que cargue con esa sospecha. Pero también entiendo que un cierre con la mentira explícita, con el chico preguntando y el padre mintiendo, le hubiera dado a la película un último latigazo que muchos films del género no se animan a dar. La pregunta que les dejo es la que yo me hago en la peña del sábado, entre un mate y un chamamé: ¿cambiaría ese final alternativo la mirada que tenemos sobre Munny, o la decisión de Eastwood de dejarlo afuera fue la correcta? Los espero el fin de semana en la peña para discutirlo con un vino y un guitarrero de fondo, como se hace en el barrio, mientras suenan los bombos y algún abuelo de los que siempre se acercan nos cuenta cómo se bailaba antes.

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Ignacio SayagoCultura y folclore

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