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Jueves, 1 de octubre de 2026
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Estela sale al cielo del Neuquén: astroturismo en grupos chicos bajo la luna llena del Salto del Agrio

La guía Estela Calfio organiza salidas nocturnas con telescopio, relatos de la mitología griega y de la cosmovisión mapuche. La propuesta apunta a grupos reducidos y a ambientes con poca luz para cuidar el paisaje.

Por Griselda VillavicencioSociedad y salud · · hace 2 h
Estela sale al cielo del Neuquén: astroturismo en grupos chicos bajo la luna llena del Salto del Agrio

Me acuerdo de Estela como si la hubiera cruzado hace un rato, en el barrio Alta Barda de Neuquén, contándome con esa calma que tienen las personas que conocen el cielo de memoria que estaba armando una salida para ver la luna llena desde el Salto del Agrio. La propuesta se llama Lan Kuyen y es, básicamente, una invitación a subirse al auto, meterse en la ruta y pasarse la noche mirando hacia arriba, con un telescopio, un par de sillas plegables y la voz de ella explicando qué es cada cosa que aparece en el firmamento.

La actividad combina observación astronómica con interpretación cultural. Estela oficia de guía y de narradora: mientras su marido prepara los instrumentos, acomoda el telescopio y se ocupa de la logística, ella se hace cargo de las charlas y de bajar a tierra nociones que suelen sonar complicadas cuando uno las lee en un libro. La idea, dice, es que la gente se vaya a su casa entendiendo algo más sobre los planetas y el universo, y que pueda volver a levantar la vista al cielo con otros ojos.

Ciencia y cosmovisión, en la misma noche

Lo que distingue a Lan Kuyen de otras propuestas de astroturismo es la decisión de mezclar dos lecturas del cielo en un mismo recorrido. Estela toma referencias de la mitología griega —esas historias que todos escuchamos alguna vez sobre constelaciones y héroes— y las entrelaza con relatos de la cosmovisión mapuche, donde las mismas estrellas y la misma Vía Láctea tienen otros nombres y otros significados. Esa combinación, asegura, le da a la salida una dimensión cultural que no se agota en lo técnico.

“Quiero que el visitante se lleve una experiencia significativa, que pueda reconocer después algún fenómeno o recuperar lo aprendido cuando vuelva a observar el cielo por su cuenta.”Estela Calfio, guía y fundadora de Lan Kuyen
  • Observación de la luna llena y de los planetas visibles con telescopio.
  • Charlas de astronomía a cargo de la guía, con lenguaje accesible para todas las edades.
  • Relatos de mitología griega y de cosmovisión mapuche sobre las mismas estrellas.
  • Encuentros en grupos reducidos, para cuidar el entorno y sostener la actividad en el tiempo.
  • Desplazamiento a zonas con baja contaminación lumínica, dentro de la provincia de Neuquén.
  • Posibilidad de sumar la experiencia a una estadía turística ya planeada en la región.

Entre los momentos que Estela más resalta de cada salida están los colores del atardecer y, cuando el cielo y el horario acompañan, ese fenómeno que los astrónomos llaman el cinturón de Venus: una banda rosada que se ve en el horizonte justo después de que se va el sol y antes de que caiga la noche de verdad. Son detalles chicos, dice, pero terminan siendo los que la gente recuerda después, junto con la primera vez que enfocan la luna por el telescopio y ven los cráteres como si los pudieran tocar.

Cómo organizar la salida

Las próximas fechas, los puntos de encuentro, la duración y los precios no están publicados de antemano, así que el primer paso para sumarse es consultar directo con el emprendimiento. El contacto es la cuenta lankuyen.astroturismo en redes sociales o el teléfono 299 5377788. A partir de ahí, Estela va armando el plan según el estado del cielo, la época del año y la cantidad de personas interesadas. Para quienes ya tienen una estadía pensada en la provincia, la experiencia se suma como una actividad nocturna distinta, en la que la vegetación, el paisaje y los fenómenos visibles cambian de una salida a la otra. Y si me dejan opinar, vale la pena: pocas cosas se parecen a pasarse una noche mirando el cielo neuquino con alguien que lo conoce de verdad.

GV
Griselda VillavicencioSociedad y salud

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