Anthropic recortó los ingresos técnicos y ahora evalúa a sus candidatos por criterio más que por conocimiento
Un informe interno de la propia creadora de Claude muestra que los avisos para perfiles junior cayeron del 27 al 9 por ciento en menos de un año y que las entrevistas técnicas empezaron a exigir juicio autónomo por encima del manejo de herramientas.
El problema es concreto: una empresa que desarrolla inteligencia artificial de punta acaba de publicar datos propios que confirman que ya no necesita tantos empleados jóvenes para hacer tareas técnicas. El Anthropic Institute, el área de investigación laboral de la compañía detrás del modelo Claude, difundió el 16 de octubre un análisis interno sobre cómo cambió la contratación, la evaluación de candidatos y la organización del trabajo dentro de la firma. La conclusión central es que la automatización no eliminó puestos de entrada, pero los redujo a una porción marginal del reclutamiento.
Tres pasos del cambio
- Primero, caída de los avisos junior: las búsquedas técnicas para perfiles de entrada pasaron del 27 al 9 por ciento entre diciembre de 2025 y la actualidad, con un piso del 6 por ciento en el último registro. La proporción de personal júnior dentro del área técnica bajó del 21 al 14 por ciento en pocos meses. Tercero, la brecha entre uso de IA y exigencia de criterio: mientras las menciones de herramientas de inteligencia artificial en las entrevistas técnicas subieron del 5 al 15 por ciento entre 2024 y 2026, la demanda de autonomía para evaluar resultados creció más rápido y ya aparece como atributo central en los registros de evaluación.
El estudio lo firman Nathan Wilmers, investigador principal, junto a otros tres integrantes del Anthropic Institute. El equipo cruzó tres fuentes: los registros de contratación de la empresa, las planillas de evaluación de candidatos y las métricas internas de uso de modelos de lenguaje por parte del personal. La reducción fue más pronunciada en los equipos donde el modelo se aplica a las tareas más complejas, lo que indica que la merma de ingresos no se distribuyó de manera pareja sino que acompañó la sofisticación de cada producto.
“Espero que los modelos sigan siendo irregulares, así que para mi equipo quiero gente intercambiable entre dominios.”Gerente de Anthropic, citado en los registros de entrevistas del informe
La empresa midió además el salto de productividad: los ingenieros suben cinco veces más código que hace seis meses, y las horas trabajadas por agentes autónomos superan a las humanas en una proporción de seis a uno. Un equipo que se dedicaba a redactar los textos de interfaz de Claude diseñó un sistema de agentes que ahora genera ese contenido de forma autónoma; sus integrantes rotaron hacia la escritura de instrucciones y pruebas para el modelo. La responsable del grupo lo resumió en el informe con una frase que el propio documento destaca: los redactores que usaban el lenguaje para mover a personas ahora lo usan para mover a Claude.
La tensión que el informe no resuelve
El documento reconoce un dilema de formación que deja planteado sin respuesta. La compañía pide criterio para evaluar lo que produce la inteligencia artificial, pero ese criterio, señala el informe, se construye realizando las tareas de entrada que la propia IA ahora ejecuta. En algunos puestos, los empleados se alejan cada vez más del trabajo concreto que les dio las habilidades que hoy se les exigen. Para quienes todavía no ingresaron al mercado laboral, ese trabajo formador dejó de estar disponible dentro de la organización que más sabe de cómo operar el cambio.
