Otra vez sopa: Olímpico le ganó a Regatas en el peor momento del partido y se...
El conjunto bandeño sostuvo la diferencia hasta donde pudo, se durmió en el final y terminó ganando 83-80 en un cierre de esos que no se olvidan. Mientras Regatas se agarra la cabeza por una derrota que no estaba en los planes, los de La Banda ya suman dos al hilo y empiezan a molestar.
Lo voy a decir de entrada, sin vueltas: este Olímpico me gusta. No por lo que mostró de arranque, cuando se comió crudo a Regatas en cuatro minutos y mandó el partido 16-3 al banco del banco, sino por cómo se bancó la siesta final y terminó igualmente arriba en el marcador. Porque ganar así, con el rival dándote la confianza de que te empataban en 64 y un triple de Gramajo te daba vuelta por primera vez en 67-64, y aun así terminar 83-80, no es suerte: es carácter.
Vayamos al partido, porque la cosa tuvo de todo. Primer cuarto bandeño 25-16. Defensa dura, ataque fluido, parecía un paseo. Después Regatas se acordó de que juega al básquet, ajustó atrás, abrió la cancha y al entretiempo ya estaba 39-42, a tres. (Y ojo, la dirigencia correntina tiene que hacerse cargo de estos arranques: salir dormido en casa, en la Liga Nacional, no es un descuido, es un síntoma.)
Un cierre para el infarto
El tercer cuarto fue de esos que no le gustan a nadie: empate táctico, dientes apretados y al último se entra 57-61 arriba para la visita. Y entonces arrancó la novela. Regatas pasó a ganar 67-64 con un triple de Gramajo y un rato de locura en el estadio. Pero Olímpico no se cayó: empató otra vez, se puso al frente y lo cerró 83-80.
Las estadísticas cuentan la película mejor que cualquier relato. Olímpico metió 21 de 28 en dobles y 10 de 24 en triples. Wrighten fue el máximo anotador visitante con 18, sí, pero el que apareció en serio fue Jeremías Frontera con 17 puntos clave en el tramo final. Del lado correntino, Gramajo terminó con 25 y se fue masticando bronca.
- Olímpico acumula su segunda victoria consecutiva en la Liga Nacional.
- Regatas cae por primera vez en el torneo y deja una imagen preocupante.
- El Remero suma este tropezón justo cuando venía de competir en la Liga Sudamericana.
- La gira por Buenos Aires asoma como la prueba de fuego: Lanús y Boca al hilo.
- Olímpico cierra su visita a Corrientes ante San Martín.
(La historia manda a acordarse de cómo suelen caer estos cruces: cuando Olímpico le gana a Regatas en Corrientes no es casualidad, es guion. Por eso insisto: dos al hilo ya es aviso, no soplo.)
Ahora la pregunta queda flotando: este Olímpico, ¿le seguirá dando dolores de cabeza al resto, o era solo una buena semana? Y Regatas, que ya tiene que viajar a Buenos Aires para medirse con Lanús y Boca, necesita volver a parecerse a ese equipo que compitió en la Sudamericana, porque si no, la gira se le vuelve pesadilla.
Donde estén leyendo esto, querido DT de Regatas: le pido un favor, no duerma al equipo en el primer cuarto la próxima. Regatas tiene plantel para pelear arriba, pero este tipo de arranque, en casa, es insostenible. Arrancá los partidos con la misma intensidad que pusiste en esos seis minutos del tercer cuarto, y la charla post gira va a ser otra. Y del lado de Olímpico, a no aflojar: esto se construye, pero también se derrumba fácil cuando el ego se sube al colectivo.
