Jueves, 3 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Magnesio para dormir: la promesa que crece en las góndolas y la evidencia que todavía le falta

Las ventas de suplementos a base de magnesio subieron 17% en 2025, más que las de melatonina. Especialistas consultados por la prensa estadounidense piden cautela: los estudios son escasos, los resultados, dispares, y parte del efecto podría explicarse por placebo.

Por Griselda VillavicencioSociedad y salud · 3 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Llegué a la redacción de Villa Luro con la pregunta ya masticada en la cabeza desde la semana anterior, porque una vecina del barrio me había comentado que estaba probando unas cápsulas de magnesio para poder pegar los ojos después de medianoche, y la verdad es que me quedó dando vueltas eso de que algo tan de moda hoy por hoy no tenga todavía el respaldo firme de la ciencia, así que me puse a rastrear qué dice la investigación disponible y qué opinan los especialistas que se dedican al tema.

Lo concreto es este: en 2025, las ventas de suplementos para dormir que contienen magnesio treparon alrededor de un 17%, según la firma de investigación de mercado NBJ. En el mismo período, los suplementos de melatonina también crecieron, aunque bastante menos: cerca de un 5%, con ventas que rozaron los 800 millones de dólares. Es decir que el magnesio se está colando en las góndolas y en las conversaciones de Whatsapp a un ritmo que la propia industria no termina de explicar del todo.

Por qué se lo asocia con el descanso

El magnesio es un nutriente esencial que participa en la regulación de la presión arterial, del azúcar en sangre y de la función nerviosa y muscular. Una de las hipótesis más repetidas señala que influye sobre ciertos neurotransmisores vinculados al sueño, promoviendo calma y bajando un poco la tensión muscular acumulada del día. Hasta ahí, la lógica está. El problema aparece cuando se le pide a la ciencia que demuestre que tomar una pastilla antes de acostarse efectivamente mejora el descanso, y ahí la respuesta es bastante menos entusiasta.

Parte del boom se apoya en lo que mucha gente cuenta en redes sociales: usuarios que describen un descanso más profundo y sin esa sensación de embotamiento al despertar. Los especialistas piden cautela con esa narrativa, porque la experiencia personal, cuando no está controlada, puede estar midiendo otra cosa.

Qué dicen los estudios

  • Un trabajo publicado en 2025 dividió a 155 adultos con problemas de sueño en dos grupos: uno tomó 250 miligramos de glicinato de magnesio entre 30 y 60 minutos antes de acostarse, y el otro recibió placebo. El grupo con magnesio mostró mejoras en los síntomas de insomnio, aunque los propios investigadores las calificaron de modestas.
  • Un estudio de 2021 siguió a casi 4.000 personas durante 20 años y encontró que quienes consumían más magnesio, por alimentos o suplementos, dormían más horas y con mejor calidad. Sin embargo, ese beneficio desapareció al analizar únicamente a las personas con depresión, y el trabajo no pudo probar causalidad.
  • Una revisión de nueve estudios realizada en 2022 concluyó que, si bien algunos trabajos muestran asociación entre el magnesio y un mejor descanso, los ensayos clínicos aleatorios arrojaron resultados dispares, lo que impide afirmar que el efecto sea real y consistente.
“La exageración está mucho, muchísimo más avanzada que la ciencia objetiva.”Dr. Sujay Kansagra, especialista en sueño de Duke Health

Sobre la melatonina, que suele aparecer como comparación inevitable, Kansagra señaló que la evidencia que la respalda es más sólida cuando se trata de trastornos del ritmo circadiano y desfase horario, es decir, cuando hay que correr el reloj interno, no cuando lo que se busca es dormir más o mejor en la vida cotidiana. Aun así, la mayoría de los expertos en sueño no la recomiendan de forma generalizada, y con el magnesio la prudencia tiene que ser todavía mayor: la promesa es atractiva, las ventas lo reflejan, pero la letra chica de la investigación todavía no le da la derecha.

GV
Griselda VillavicencioSociedad y salud

Te puede interesar