Lo que nunca llegó: se filtran las tripas del Assassin's Creed que se cocinó en chino y nunca vio la luz
Portafolios de desarrolladores que trabajaron en el proyecto dejaron al descubierto un título de mundo abierto pensado para PC y consolas, ambientado en el año 206 antes de Cristo, en plena caída de la dinastía Qin. La nota recorre mecánicas, estética y el contexto de una saga que viene moviendo piezas internas.
Mucho antes de que yo me sentara a escribir estas líneas, ya venía rondando la idea de que la franquicia de los asesinos y las asesinas tenía una cuenta pendiente con la enorme geografía y la enorme historia de Asia. Por eso, cuando empezaron a aparecer capturas y videos cortos subidos por gente que asegura haber trabajado en el proyecto, me puse a rastrear cada portafolio, cada repositorio, cada curriculum vitae que dejara huella de lo que, en los papeles, iba a ser un juego grande. El resultado de esa pesquisa es esta nota, escrita con la misma curiosidad con la que uno se arrima a un patio donde suena un bombo legüero: qué hay debajo del parche.
Una filtración que vino de los propios equipos
Lo que se conoce hasta ahora no salió de un comunicado oficial de Ubisoft ni de una presentación de Tencent, las dos empresas que habrían trabajado codo a codo en el proyecto. El material apareció desperdigado en portafolios profesionales de desarrolladores que, sin buscarlo (o queriéndolo), dejaron a la vista capturas, videos cortos y descripciones de tareas. Esa vía de fuga es la misma que en otras oportunidades sirvió para confirmar proyectos cancelados antes de cualquier anuncio: los currículos y las muestras de trabajo suelen ser más elocuentes que los partes de prensa.
El juego en cuestión llevaba el nombre interno de Assassin's Creed Destiny y, según lo que se lee en esos portafolios, estaba pensado como un título principal de la saga, pensado para PC y para las consolas modernas que ya están en la calle. Es decir, no era un experimento menor ni un derivado móvil: era un proyecto con ambición de entrada fuerte en el catálogo.
- Título principal de mundo abierto pensado para PC y consolas modernas.
- Desarrollado en colaboración entre Ubisoft y el gigante chino Tencent.
- Cancelado antes de cualquier anuncio oficial al público.
- Nunca llegó a presentarse formalmente en ninguna feria de la industria.
La antigua China como escenario y un paraguas como arma
Amigos, acá viene la parte que a mí, como aficionado a la historia y a las gaitas, me hace ruido: el marco temporal elegido es el año 206 antes de Cristo, un momento bisagra en el que la dinastía Qin se desangra en una guerra civil y, de esos escombros, termina naciendo la dinastía Han. La historia prometía seguir el ascenso al poder de Liu Bang, el personaje que la tradición recuerda como el primer emperador Han, el de los humildes orígenes que se codea con generales y con el gran Xiang Yu.
En los videos que se filtraron se ve a una asesina en plena refriega, en lo que parece un asedio ligado a Xiang Yu, y hasta se insinúa una posible pelea de jefes contra ese mismo caudillo. Lo más llamativo, al menos para quien escribe, es la presencia de un arma poco habitual en la saga: un paraguas giratorio, usado como herramienta de combate. No es un elemento decorativo: por la forma en que aparece animado, parece pensado para encadenar golpes, abrirse como escudo y cerrarse para golpear. Los entornos, todavía sin texturas definitivas, dan la pista de un juego con movimientos elaborados y con una arquitectura de combate que se beneficiaría del terreno urbano y de los campamentos militares.
Elección de personaje y una estética con olor a tinta
Otro detalle que rescato de los fragmentos de interfaz: el juego habría permitido elegir entre un protagonista masculino y uno femenino, o bien alternar entre ambos, al estilo de lo que ya se vio en Assassin's Creed Shadows, la entrega ambientada en el Japón feudal. Esa decisión habla de un proyecto que quería darle aire a dos perfiles de jugador y, de paso, abrir el abanico de personajes jugables dentro de la saga.
En lo visual, lo que más me atrapó es que la estética tiraba hacia símbolos del yin y el yang y, sobre todo, hacia trazos de caligrafía china presentes en los menús y en las transiciones. Esa es una declaración de intenciones clara: no era un escenario decorativo con pinta oriental genérica, sino un trabajo pensado para que el ojo reconociera que aquello era otra cosa, otra capa cultural, otra manera de mirar.
El propio material filtrado deja entrever que había diferencias marcadas con Assassin's Creed Jade, el otro título de la franquicia que también se mueve por la región, pero que está pensado para teléfonos y lleva años acumulando demoras. Jade y Destiny nacieron como dos apuestas paralelas, una para el bolsillo y otra para la pantalla grande, y la cancelación del segundo deja a la primera con más responsabilidades y menos compañía.
Una saga que viene moviendo el tablero
La caída de Destiny se inscribe en una serie de movimientos internos que la franquicia viene haciendo hace rato. Ubisoft ha ido reacomodando equipos, ajustando calendarios y repriorizando proyectos, y Assassin's Creed Jade, con sus retrasos prolongados, es apenas la cara más visible de ese proceso. Otro título en preparación, Assassin's Creed Hexe, también registró cambios en su equipo creativo, lo que confirma que la saga está en una etapa de reacomodamiento más que de expansión lineal.
Por ahora, las imágenes filtradas quedan como documento de algo que no llegó a existir como producto. No es la primera vez que una pieza así se cocina por dentro y se cancela antes de mostrarse, pero cada vez que pasa queda esa sensación agridulce de pensar qué habría sido, cómo se habría jugado, cómo habría envejecido. Como me decía un abuelo que conozco, fanático de los videojuegos y de las revistas de historia: a veces lo que no se hace también cuenta, porque te dice qué discusiones hubo puertas adentro y qué riesgos no se atrevieron a tomar.
La pregunta que queda dando vueltas
Y acá, ya cerrando, me queda una pregunta para tirarles, como cuando uno termina la sobremesa en la peña y deja el tema flotando para el que quiera agarrarlo: ¿la antigua China justificaba un juego de mundo abierto dentro de la saga? Porque con la dinastía Qin desmoronándose, con Liu Bang subiendo al trono, con Xiang Yu batallando en el centro de la escena, el material estaba ahí, listo para ser contado. La respuesta, por ahora, se la llevó el paraguas giratorio que nunca llegó a abrirse.
“Lo que no se hace también cuenta, porque te dice qué discusiones hubo puertas adentro y qué riesgos no se atrevieron a tomar.”Refrán de un abuelo jugador, anotado al pasar
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