LeBron se pone la camiseta de los 76ers y va directo al Madison a probar si los Knicks son de verdad
La NBA abre su temporada 2026-27 con tres partidos que concentran buena parte de la novela del año: el debut del Rey en Filadelfia, los Spurs regresando al Thunder después de haberlo masticado en el Oeste y un campeón que todavía tiene que convencer a propios y ajenos.
A mí no me vengan con prudencia: la NBA arranca este martes y lo hace con el mejor partido posible. LeBron James, a los 41 años, se calza por primera vez la camiseta de Philadelphia 76ers y lo hace nada menos que en el Madison Square Garden, la casa de los Knicks, los actuales campeones. Si eso no es un guión, que baje Dios y lo vea.
Filadelfia, un Dream Team con problemas de convivencia
Los 76ers no se quedaron cortos: trajeron a LeBron y también a Jaylen Brown. El problema, como siempre en esta liga, no es sumar estrellas sino decidir quién pasa la pelota. Embiid y Brown vienen de manejar cada uno el 32,5% de las posesiones en los últimos playoffs, y Maxey ya tenía sus minutos con el balón en la mano (11,2 por partido). LeBron, justamente, es el que mejor sabe jugar sin necesitarla todo el tiempo. Encima Embiid viene jugando cada vez menos: 96 partidos en las últimas tres temporadas regulares. Nick Nurse tiene que arreglar el reparto y, a la vez, rezar un padrenuestro antes de cada juego para que el pibe gigante esté disponible.
(Acá la dirigencia de Filadelfia debería explicarnos cómo piensan pagar el lujo a cuatro figuras al mismo tiempo. Pero bueno, es el mismo club que nos tuvo años gastando en proyectos rotos. Un aplauso.)
Nueva York, el campeón que todavía debe callar bocas
Los Knicks llegan con el título bajo el brazo y con su núcleo intacto: Brunson y Karl-Anthony Towns siguen siendo los patrones. La temporada pasada terminaron 53-29, hilvanaron 13 victorias seguidas en playoffs y mostraron la tercera ofensiva más eficiente de la liga (119,8 puntos por cada 100 posesiones) con la séptima mejor defensa (113,3). Solo perdieron a Mitchell Robinson, reemplazado por Andre Drummond. Suena a equipo entero. Suena, también, a equipo al que todavía hay que tomarle examen serio.
El Oeste se sacude con Thunder y Spurs
El otro plato fuerte de la noche va en Oklahoma City, donde el Thunder recibe a San Antonio Spurs. Los de OKC fueron el mejor equipo de la fase regular con un 64-18, pero terminaron masticados por los Spurs en las Finales de Conferencia en siete partidos. La identidad del Thunder sigue siendo la defensa: la temporada pasada cedieron 8,3 puntos menos por cada 100 posesiones que el promedio de la liga. Ahora quieren cobrarse la revancha en su propio piso.
El historial en playoffs entre estos dos en los últimos años es corto pero pesado: los Spurs se llevaron la serie que valía un lugar en la Finales. Que arranque el año con este cruce es casi un regalo del calendario.
Los otros que debutan esta semana
- Celtics-Pistons, el tercer partido del martes: Boston arranca su camino sin su viejo brillo, pero los Pistons vienen con la sonrisa de un equipo que se ganó un lugar en la conversación.
- Miami Heat, ahora con Giannis Antetokounmpo en el plantel, espera su turno en la semana. El griego cambió de aire y ahora le toca demostrar que puede ganar en otro contexto.
- Golden State Warriors también hacen su estreno esta semana. La pregunta de siempre: ¿les queda una última vuelta con su base histórica?
Señor Nick Nurse, no me lo tome a mal: empiece distribuyendo bien la pelota, cuide a Embiid como si fuera lo que es (un patrimonio nacional) y déjese de peleas internas. Es lo menos que le pido al fútbol de elite de Canadá metido a entrenador de básquet.
