La noche en que Tini no pudo subir al escenario en Miami: crónica de una cancelación que dejó a miles con las ganas
La artista tenía que presentarse el domingo en el Kaseya Center con su gira Futttura, pero fallas técnicas y de seguridad obligaron a suspender la única fecha en Estados Unidos. La productora habló de incumplimientos y la cantante publicó un extenso descargo en sus redes.
Hay que imaginarse la escena del patio un domingo a la tardecita, cuando ya se acomodan las sillas, se estira la lona y empieza a sonar el bombo pierna porque algo grande está por empezar. Así deben haber sentido los miles de seguidores de Tini Stoessel que se acercaron hasta el Kaseya Center de Miami, en pleno centro de la ciudad, con la ilusión de verla por primera vez en suelo estadounidense con su gira Futttura. La sala, con capacidad para unas veinte mil personas, estaba preparada para abrir sus puertas a las veinte horas y convertirse, por una noche, en una gran peña con público latino. No fue así.
Un anuncio a último momento
Pocos minutos antes del horario previsto, las pantallas exteriores del estadio empezaron a transmitir un comunicado que cambió el ánimo de todos. La productora Ake Music, encargada del show, informó que el recital quedaba suspendido por el incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción que se habían pedido con anticipación. Aclararon, además, que la situación era completamente ajena a la artista, que estaba lista para subirse al escenario cuando todo se definió. En las inmediaciones del Kaseya Center, los fans que ya habían hecho cola durante horas se quedaron con las manos vacías y con la sensación de que algo serio había pasado adentro.
- La única fecha de la gira Futttura en Estados Unidos se canceló a último momento.
- El estadio fue entregado con varias horas de retraso, según la producción.
- Los sistemas de sonido, iluminación, video y comunicación no estaban operativos.
- No se pudieron realizar las pruebas de seguridad de los vuelos escénicos.
- Los compradores de entradas recibirán el reembolso por el punto de venta original, sin reprogramación por el momento.
Horas después, ya entrada la madrugada del lunes, Tini decidió hablar por su cuenta. En un extenso descargo publicado en sus historias de Instagram, la cantante describió con detalle lo que había ocurrido puertas adentro del estadio. Contó que cuando su gente técnica llegó a trabajar, gran parte del montaje estaba incompleto y que los sistemas centrales no funcionaban como correspondía. También señaló que no se pudieron hacer las pruebas de seguridad de los vuelos escénicos, uno de los recursos visuales más festejados de su espectáculo, y que su equipo trabajó hasta último momento para conseguir, incluso, materiales que deberían haber estado listos desde mucho antes.
“Quiero ser muy clara: esto no fue un simple inconveniente técnico. Hay cosas que pueden adaptarse en un show, pero la seguridad y el respeto por el público no son negociables.”Tini Stoessel, en sus redes sociales
Como me decía siempre mi abuelo, cuando algo no sale hay que poner la cara y explicar cómo fue. Y eso hizo Tini en el peor momento, con la frustración lógica de quien venía a darlo todo. Adelantó, además, que va a salir un comunicado formal con el detalle de todas las deficiencias técnicas y operativas que se detectaron, y dejó claro que la decisión se tomó porque las condiciones no eran suficientes para garantizar la seguridad del público, de los músicos y de los bailarines que la acompañan en escena.
Lo más duro de la noche fue ver a los seguidores que habían cruzado ciudades y hasta fronteras para estar presentes. En las redes sociales circularon videos de familias y grupos de amigas llorando en la puerta del estadio, con las pulseras puestas y las camisetas listas, sin entender muy bien qué había pasado. Muchos todavía esperan una reprogramación, algo que ni la empresa ni la artista confirmaron hasta ahora. Mientras tanto, el reembolso ya está en marcha y la peña grande que se frustró en el Kaseya Center queda como una de esas noches que duelen, pero que también sirven para recordar que, en el escenario como en el barrio, las cosas se hacen bien o no se hacen. Los que puedan, arrímense este finde a la peña del pueblo: siempre hay un bombo que nos vuelve a juntar.
