Imputan al anestesista por la muerte del futbolista Camilo Nuin en una clínica de Adrogué
La Justicia de Lomas de Zamora notificó al profesional como sospechoso de un homicidio culposo. La imputación formal quedará firme cuando se conozcan las pericias que determinen si hubo irregularidades en la administración de la anestesia durante la operación de rodilla.
La familia de Camilo Nuin, el futbolista de 18 años que el 25 de junio pasado perdió la vida en la Clínica Espora de Adrogué mientras se sometía a una cirugía programada de rodilla, recibió esta semana una respuesta inicial de la Justicia: el anestesista que intervino en la operación fue notificado como imputado en la causa que investiga el fallecimiento.
Un paro cardiorrespiratorio en plena intervención
Camilo Nuin, jugador de las divisiones inferiores del club San Telmo, había ingresado a la clínica ubicada en el partido de Almirante Brown para operarse los meniscos y los ligamentos cruzados de una rodilla, una intervención que estaba pactada con semanas de anticipación. Alrededor de una hora después de iniciado el procedimiento, sufrió un paro cardiorrespiratorio que no pudo ser revertido. La autopsia preliminar estableció que ese paro fue la causa directa de la muerte.
El expediente quedó en manos del fiscal Carlos Patricio Pérsico, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°10 especializada en Delitos Culposos de Lomas de Zamora. En ese marco, el anestesista Horacio Esteban Martínez Cerana, de 61 años, fue notificado en los términos del artículo 60 del Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires, un paso previo a una eventual declaración indagatoria. Si bien la calificación provisoria del hecho es homicidio culposo, la imputación formal quedará supeditada al resultado de las pericias médicas pendientes.
Qué se investiga y qué falta determinar
- Si existió un vínculo causal entre el accionar del anestesista y el paro que provocó la muerte del joven futbolista.
- Si la muerte respondió a un factor imprevisible o a una eventual patología previa no detectada en los estudios prequirúrgicos.
- Si la administración de la anestesia se ajustó a los protocolos vigentes y a la historia clínica de Nuin, ya incorporada al expediente.
- Los resultados toxicológicos ya agregados a la causa, junto con informes complementarios solicitados por el fiscal.
En diálogo con los medios, el padre de Camilo reconstruyó las horas previas a la operación con el detalle propio de un día que la familia no olvidará. Según contó, esa mañana se levantaron sin sobresaltos, hablaron del Mundial de Clubes y llegaron a la clínica en auto, todavía de buen humor. Recordó incluso que su hijo se colocó la bata al revés antes de entrar al quirófano, una anécdota familiar que en su momento pareció menor y que hoy suena desgarradora.
“¿Estás reanimando a una persona que se está operando de la rodilla?”El padre de Camilo Nuin
Alrededor de una hora después del inicio de la cirugía, el hombre recibió la noticia de que su hijo había entrado en paro. «¿Estás reanimando a una persona que se está operando de la rodilla?», dijo que pensó en ese momento, según declaró. Pocos minutos más tarde, el personal médico le confirmó que Camilo había fallecido.
De acuerdo con el relato del padre, el cirujano a cargo le explicó que la complicación se produjo mientras se extraía el segundo injerto para reemplazar los ligamentos cruzados. La familia señaló desde el inicio sospechas sobre un posible error en la administración de la anestesia, aunque aclaró en todo momento que necesitaba esperar los resultados periciales antes de formular denuncias concretas sobre la actuación del profesional.
La notificación al anestesista como sospechoso es, por ahora, un paso formal dentro de la instrucción. En las próximas semanas se aguarda el dictamen pericial que pueda determinar si existió alguna irregularidad en el procedimiento anestésico y, en función de eso, el fiscal Pérsico resolverá si se avanza hacia una imputación formal de homicidio culposo o si el hecho se reencuadra bajo otra figura. Mientras tanto, la causa continúa acumulando prueba documental y médica para esclarecer por qué un joven de 18 años, que había ingresado a la clínica por una cirugía de rutina, nunca regresó a su casa.
