Ganó Argentina y la cosa pinta bárbara, pero no nos pasemos de idiotas
El seleccionado aplastó a Puerto Rico en Mar del Plata, Deck la rompió y Prigioni manda arriba en el Grupo F. Ahora hay que ir a Canadá a comerse la cancha sin especular.
A ver, señores: gánenle a Puerto Rico de visitante, en una Bombonerita marplatense desbordada, y háganlo con autoridad. Eso fue lo que hizo esta selección de básquet. El 89-75 final no es casualidad ni regalo: es el resultado de un equipo que, cuando se lo propone, todavía tiene chapa para comerse a cualquiera de la región. (Dirigencia, tomen nota cuando discuten presupuestos: la gente llena las tribunas cuando hay hambre, no cuando hay marketing).
Lo que pasó en la cancha, sin chamuyo
El arranque fue de esos que engañan. Puerto Rico se puso 10-7 arriba y por un ratito pareció que se venía la noche. Pero aparecen Brussino con dos triples seguidos, se suman Bolmaro y Laprovittola desde afuera, Campazzo maneja los tiempos como si tuviera un reloj suizo en la cabeza y Deck empieza a hacer Deck: nueve puntos sólo en el primer cuarto. Primer parcial 25-21 y la tranquilidad de saber que el dueño de casa estaba enchufado.
El segundo fue palo y palo, como debe ser contra un rival que no viene a hacer turismo. Argentina se fue al vestuario apenas arriba por uno, 43-42, con Deck ya en 12. Nada resuelto, todo por jugarse.
En el complemento, la historia cambió. La selección manejó la pelota con criterio, movió la bola contra la zona boricua y empezó a castigar donde duele. Puerto Rico acusó el viaje, la altura del rival y el trámite: la diferencia se estiró y el 89-75 final fue tan merecido como definitivo.
La estadística que pinta el presente
6-1 para Argentina en el Grupo F. 2-5 para Puerto Rico. Cuatro partidos de diferencia con el segundo, que en una zona que entrega tres pasajes directos al Mundial de Qatar 2027 es una ventaja que no se discute. El grupo completa el cuadro con la chance de clasificar como mejor cuarto entre las dos zonas de América. Traducido: si se sigue jugando así, el avión a Qatar se saca sin sufrir.
- Deck, la gran figura: 23 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias en plan estelar.
- Prigioni llegó a 6-1 como conductor de un grupo que viene en alza.
- Puerto Rico se cae a pedazos: 2-5 y con poco margen para pelear la clasificación.
- Argentina viaja el lunes a Quebec para chocar con Canadá, que llegaba 6-0 y sin derrotas.
Hay un dato que a mí, como viejo hincha, me pesa: Argentina no estuvo en el Mundial 2023 de Filipinas. Cuesta decirlo, duele un poco. Por eso este presente no es sólo un presente: es la oportunidad de volver a la mesa grande con un equipo que mezcla jerarquía y recambio. No es poco.
Ahora, Prigioni, una sugerencia con cariño: no guarde nada en Canadá. Ya sabemos cómo son estos partidos contra los norteños, siempre duros, siempre cerrados, siempre con un arbitraje que de repente aparece. Si este equipo juega los 40 minutos con la concentración que mostró en el complemento ante Puerto Rico, no hay con qué darle. Y si no, al menos que se banque la parada como anoche, sin ponerse nervioso cuando el rival achica.
Mientras tanto, el resto del continente mira y toma nota. Argentina volvió a Mar del Plata y Mar del Plata volvió a responder. Para una noche de viernes, no estuvo nada mal.
