El subsuelo ya no tiene dueño: Metro 2039 deja a Artyom en el andén y pone al jugador a respirar por su cuenta
4A Games mostró tres horas de juego de su próxima entrega postapocalíptica, que reemplaza al histórico protagonista por un sobreviviente anónimo, mantiene la lógica de los recursos como moneda de vida y apuesta por un terror ambiental que se mide en segundos. Llega en febrero de 2027 a PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC.
El bombo que abre esta historia no es el de un patio del conurbado, sino el repiqueteo metálico de un túnel inundado donde el aire se negocia como si fuera pan. Así arranca la nueva entrega de la saga Metro, que 4A Games mostró en una sesión extendida de tres horas y que ya tiene fecha: febrero de 2027, en PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC. Lo que cambia, y no es poco, es la cara que el jugador se lleva puesta al encender la consola.
Artyom se baja del tren y sube un Desconocido
Por primera vez en la franquicia, el protagonista no es Artyom. El personaje central ahora es un sobreviviente sin historia conocida, apodado por el momento El Desconocido, que se mueve entre facciones que se disputan el dominio de una red de túneles donde el oxígeno respirable escasea. Una señal misteriosa que llega del exterior lo empuja a explorar tanto las profundidades del subsuelo como la superficie congelada, con la promesa de explicar de dónde viene ese llamado.
Esa decisión de dejar al jugador a oscuras sobre su propia historia no es un capricho narrativo, sino una forma de correr el eje de la saga: ya no se trata de un héroe con nombre y pasado, sino de cualquiera de nosotros tirado en un pasillo oscuro con la máscara por Vencer. Lo dijo en off uno de los desarrolladores durante la presentación, y la idea queda flotando como el vaho de un respirador en invierno.
Cada filtro es un vuelto, cada bala es un vuelto
La mecánica central sigue siendo la que definió a Metro desde el primer juego: cada recurso importa y todos pesan. Los filtros de la máscara de gas se fabrican con materiales recolectados de cadáveres y contenedores; si se acaban, el tiempo de supervivencia se mide en segundos. La máscara también acumula condensación y se agrieta con los golpes, lo que obliga al jugador a limpiarla manualmente en los momentos de mayor tensión, como si estuviera secando los cristales de una ventana en plena tormenta.
- Los filtros se elaboran con piezas obtenidas de cuerpos y de contenedores abandonados en los túneles.
- Las balas cumplen una doble función: sirven como proyectil y como moneda de cambio para truequear con otras facciones.
- Las armas se personalizan con planos y piezas específicas que se desbloquean a medida que se avanza.
- La lámpara principal se recarga a mano, y el visor alterna entre visión nocturna y modo normal con un grano visual marcado.
Sigilo o balacera: las dos opciones, las mismas consecuencias
El sigilo sigue siendo una opción válida, pero no obligatoria. El jugador puede avanzar en silencio con eliminaciones a corta distancia o lanzar cuchillos arrojadizos, o enfrentar a los enemigos de frente si el equipo y la munición lo permiten. Gastar balas sin criterio, igual que gastar pesos sin pensar, puede dejar al personaje sin recursos para los tramos más exigentes del recorrido. La lógica es de mercado y de subsistencia al mismo tiempo: todo vale, todo cuesta.
Las criaturas mutantes reaccionan directamente a la luz y al movimiento, y la iluminación tiene su propia lógica: cada linterna encendida es una señal y un riesgo. El diseño de sonido aprieta desde otro lado: el respirador del personaje, el crujido del metal y las sombras que arma la linterna construyen una atmósfera de angustia sostenida. Las anomalías y la radiación provocan alucinaciones que distorsionan los pasillos, como si el subsuelo mismo se negara a ser cartografiado.
La prueba se corrió en resolución 4K a 60 cuadros por segundo estables, con iluminación dinámica y trazado de rayos en tiempo real. Los requisitos técnicos definitivos para PC todavía no fueron publicados, así que por ahora conviene guardar la plata del upgrade para más adelante.
“Cambiar de protagonista no significa cambiar de mundo: significa cambiar de preguntas. En Metro siempre se respiró con miedo, y esta vez se respira sin nombre.”Redacción Cultura y folclore
