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Martes, 20 de octubre de 2026
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Dos hermanos criados bajo el mismo techo pueden haber vivido infancias distintas: cómo se explica esa diferencia

La edad de los padres, los cambios económicos y laborales, la salud y el lugar simbólico que cada hijo ocupa en la familia moldean memorias que, de adultos, muchas veces no coinciden. Una psicóloga clínica describe por qué conviene dejar de discutir quién tiene razón.

Por Griselda VillavicencioSociedad y salud · · hace 2 h
Dos hermanos criados bajo el mismo techo pueden haber vivido infancias distintas: cómo se explica esa diferencia

Me lo cruzé en un café de Palermo a Mario, el mayor de cuatro hermanos, mientras esperaba el subte luego de una nota sobre salud mental. Ya jubilado, me contaba la última pelea familiar por una reunión de fin de año. El argumento había sido, otra vez, el mismo: ninguno de los cuatro recordaba la infancia de la misma manera y todos estaban seguros de tener la versión verdadera.

Esa escena se repite más de lo que parece. Dos hermanos pueden haber dormido bajo el mismo techo, sentado a la misma mesa y llevado los mismos apellidos, y aun así guardar memorias que parecen pertenecer a familias distintas. No se trata de mala memoria ni de una distorsión deliberada: hay razones concretas por las que eso ocurre, y entenderlas puede aliviar conflictos que aparecen en la adultez, cuando las versiones sobre el pasado ya no encajan.

Los padres no son los mismos con cada hijo

Un padre o una madre de 25 años no es la misma persona que a los 40. Entre medio pueden haber atravesado duelos, crisis de pareja, estrecheces económicas, cambios de trabajo o problemas de salud. Cada hijo nace en un momento distinto de esa historia y, por lo tanto, conoce una versión diferente de sus progenitores.

“Los padres no son exactamente los mismos con cada hijo. Ellos también cambian, atraviesan duelos, crisis, separaciones, dificultades económicas, cambios laborales y transformaciones en la pareja.”Ana Paula Rivadero, psicóloga

El lugar simbólico en la familia

A esto se suma el lugar que cada hijo ocupa desde chico en la dinámica familiar. De manera más o menos fija pueden aparecer desde temprano roles como el responsable, el sensible, el que necesita ayuda, el exitoso o el rebelde. Esos rótulos tiñen la experiencia cotidiana y también la manera en que cada uno procesa lo que vive.

Un estudio publicado en la revista The Journals of Gerontology entrevistó a 1.369 adultos de 498 familias y encontró que la mayoría de los hermanos criados en el mismo hogar recuerdan de manera diferente el vínculo con sus padres durante la infancia, sobre todo en lo que refiere al afecto recibido, la disciplina y los conflictos.

Por qué el conflicto aparece de grande

Las discrepancias suelen hacerse más visibles en la adultez, cuando los hermanos comparan recuerdos y descubren que sus versiones no coinciden. La psicóloga Ana Paula Rivadero advierte que tratar de dilucidar quién tiene razón pocas veces resuelve algo.

“Sería productivo abandonar la pregunta de cuál de los dos recuerda correctamente y preguntar qué significa para cada uno aquello que recuerda.”Ana Paula Rivadero, psicóloga

Desde ese lugar, el conflicto no nace de que uno mienta y el otro diga la verdad, sino de que ambos vivieron experiencias genuinamente distintas a partir de los mismos hechos. Lo que cada uno atesora, lo que cada uno sufrió y lo que cada uno valora de esos años refleja el momento vital de los padres y el rol que le tocó dentro del grupo familiar.

  • La edad y la situación personal de los padres al momento del nacimiento de cada hijo.
  • Las crisis económicas, laborales o de pareja atravesadas entre un nacimiento y otro.
  • Los cambios de salud y los duelos vividos dentro del hogar durante la crianza.
  • El lugar simbólico que cada hermano ocupa en la familia desde chico.
  • La interpretación que cada uno construye sobre esos hechos al recordarlos de grande.

Cuando bajé a la calle después del café, volví a pensar en Mario y en sus tres hermanas. Ninguno inventaba nada. Cada uno guardaba su propia película de una misma casa, y esa película había sido rodada en condiciones muy distintas. Como me había dicho Rivadero, vale más preguntarse qué significa cada recuerdo que discutir quién lo recuerda mejor.

GV
Griselda VillavicencioSociedad y salud

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