Dólar quieto en el arranque de semana: el blue quedó a 1.555 y la brecha se mantiene en veinte pesos
El tipo de cambio oficial cerró en 1.535 pesos en el Banco Nación y el paralelo apenas se movió. El riesgo país se sostuvo en 660 puntos básicos y el dólar tarjeta volvió a ubicarse cerca de los 1.995 pesos, con el 30 por ciento de percepción a cuenta de Ganancias.
Bajé por la ruta con la camioneta y antes de llegar al paraje ya me sonaba el teléfono con el mismo runrún de cada lunes: a cuánto está el dólar, si se mueve, si conviene comprar o aguantar. La pregunta se repite en cada estación de servicio, en cada mostrador de proveeduría, en cada mesa donde alguien cuenta monedas antes de pagar la luz. Y esta vez la respuesta vino con una calma que hace tiempo no se veía: el mercado cambiario arrancó la semana casi sin sobresaltos, con el oficial y el blue separados por apenas veinte pesos, una diferencia que en otra época hubiera parecido un capricho y hoy, para los argentinos de a pie, es apenas un suspiro en medio de una economía que sigue pidiendo aire.
El dólar minorista en el Banco Nación abrió y cerró la jornada del lunes en 1.485 pesos para la compra y 1.535 pesos para la venta, una cifra estable desde la apertura y que funciona como la referencia más concreta para la vida cotidiana, porque es la base con la que se calculan otras cotulaciones del mercado y la que termina definiendo el precio de la carne, del gasoil y de la cuota del colegio en muchos pueblos del interior.
El paralelo, al que accede buena parte de la población por fuera del sistema bancario, terminó el día a 1.555 pesos para la venta. La distancia con el tipo de cambio oficial quedó en veinte pesos, lo que equivale al 1,3 por ciento, un margen muy chico que deja en evidencia lo estrecho del mercado y que obliga a pensar dos veces antes de pasar de una ventanilla a la otra.
Dólar tarjeta y riesgo país, los otros termómetros
Para quienes pagan consumos en moneda extranjera con tarjeta, ya sea un pasaje al exterior, una compra en una tienda online del extranjero o un servicio streaming, el valor que se aplica es el del dólar minorista más un 30 por ciento de percepción a cuenta del impuesto a las Ganancias. Con los precios de hoy, esa cuenta lleva el llamado dólar tarjeta a unos 1.995 pesos, un número que duele cuando uno mira el resumen del banco y que sigue siendo, junto con los impuestos, una de las razones por las que viajar afuera se transformó en un lujo para casi todos los que viven del trabajo del monte y de la cosecha.
El riesgo país, ese indicador que mide el costo extra que paga la Argentina para endeudarse en los mercados internacionales respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, se mantuvo en 660 puntos básicos durante la jornada. Para el bolsillo de la gente, esa cifra parece lejana, pero no lo es: cada cien puntos de riesgo país se traducen en presión sobre la deuda, sobre las tasas y, tarde o temprano, sobre el precio del pan en el almacén de la esquina.
- Dólar oficial (Banco Nación): 1.485 pesos compra y 1.535 pesos venta.
- Dólar blue: 1.555 pesos para la venta.
- Brecha entre ambos: veinte pesos, equivalente al 1,3 por ciento.
- Riesgo país: 660 puntos básicos según el índice de JP Morgan.
- Dólar tarjeta: cerca de 1.995 pesos, con el 30 por ciento de percepción de Ganancias.
- Cotización del Ether (ETH): 2.416 dólares.
El tipo de cambio mayorista, que regula las transacciones entre bancos y empresas vinculadas al comercio exterior, operó por debajo del minorista y sirve como referencia específica para el ingreso y la salida de mercaderías, mientras que en el segmento de activos digitales el Ether cotizó en 2.416 dólares, un mercado que funciona las veinticuatro horas, los siete días de la semana, incluso feriados, y al que se accede a través de plataformas de intercambio donde también es posible comprar monedas estables con paridad al dólar.
Para el bolsillo cotidiano, esta estabilidad del arranque de semana significa que los precios dolarizados, desde la electrónica importada hasta los pasajes al extranjero, no tuvieron una presión extra por el lado cambiario. Pero no nos confundamos: que el número no se mueva no quiere decir que esté bien. Tener el dólar tarjeta casi en dos mil pesos es la radiografía de una economía donde acceder a un bien importado se volvió una proeza, y donde el interior productivo sigue sosteniendo con el sudor de la frente una estabilidad que, en las oficinas del microcentro, se festeja como un logro.
El monte no vota, ya lo sabemos, pero tampoco factura en pesos constantes. Cada vez que un productor mira el precio del gasoil, el precio del maíz y el precio del dólar, tiene que hacer una cuenta que nadie le cuenta: si la brecha es tan chica y el oficial está tan alto, ¿de qué sirve la diferencia? Por eso, más allá de los veinte pesos que hoy separan al blue del oficial, lo que queda flotando es la sensación de que el alivio cambiario llega siempre tarde, llega chico y llega mal. La promesa de bajar la inflación y recuperar el salario viene del 2023, y mientras tanto, en cada pozo de agua del interior, hay alguien contando monedas para llegar a fin de mes con el mismo número que el lunes a la mañana. Por ahora, al menos, ese número no se movió.
¿Cómo te pega a vos este nivel del dólar en los gastos del mes? ¿Te alcanza, te sobra o ya dejaste de mirar la cotización hace rato?
