Curry renovó a lo grande y se dobló el tobillo antes del primer partido: otra vez la misma historia
El base acordó dos temporadas más por 116 millones y dejó la práctica abierta en el Chase Center con una torcedura en el tobillo derecho. Kerr dijo que está bien, pero las imágenes dicen otra cosa. Los Warriors debutan el miércoles en Los Ángeles.
Bueno, empecemos por lo que importa: otra vez estamos hablando de Curry y de un tobillo. Pocas cosas más viejas en la NBA que eso, y aun así el destino se encarga de mantener viva la tradición. El base de 38 años cerró su continuidad en Golden State con una extensión por dos temporadas y 116 millones de dólares, mientras los Warriors se frotaban las manos y los hinchas cruzaban los dedos (de los pies, justamente).
Lo concreto: firmó por dos años, por debajo del tope máximo que le habían puesto en la mesa, lo que habla de un gesto económico del jugador hacia la franquicia. Será su decimoctava temporada con la misma camiseta, la número 17 de su carrera NBA, en una rareza que ya no existe casi en ningún lado.
El tobillo entró en escena en el momento menos pensado
La firma fue ayer. La torcedura, esta tarde, en una práctica abierta al público en el Chase Center. Curry apoyó mal, se agarró el tobillo derecho y se fue a los vestuarios antes de tiempo. Las cámaras mostraron a un jugador visiblemente dolorido, caminando con gestos que a cualquier mortal le hubiesen costado tres gritos. (Traducción para la dirigencia de los Warriors: el plan de tener al base sano durante 70 partidos empieza a oler a cuento chino.)
“Dijo que está bien”Steve Kerr, entrenador de Golden State Warriors
El cuerpo técnico no emitió diagnóstico formal ni se animó a descartar su presencia para el debut del miércoles en calidad de visitante ante Los Angeles Lakers. Lo único firme es lo que dijo Kerr: que está bien. Sirve lo que sirve, aunque la imagen lo desmintió apenas bajado de la cancha.
La temporada que pasó explica por qué esto preocupa tanto
- Curry promedió 26,6 puntos, 4,7 asistencias, 3,6 rebotes y 1,1 robos por partido.
- Solo disputó 43 juegos de la temporada regular, con 27 ausencias seguidas por una lesión en la rodilla derecha.
- Golden State cayó en el play-in frente a Phoenix Suns y se quedó afuera de los playoffs.
El historial reciente marca la vara. Los dos últimos calendarios de Curry se parecen más a una enfermería que a un jugador franquicia. Si le sumamos 38 años y un cuerpo que ya pasó por la rodilla derecha y ahora se asoma el tobillo, el margen de error para que los Warriors sean protagonistas se reduce a la cantidad de partidos que pueda completar sano. (Y si alguien en la dirigencia cree que con esto alcanza, prueben a explicárselo al socio que paga la platea.)
La estadística de fondo la conoce todo el mundo: cuando Curry juega y está entero, Golden State compite. Cuando falta, ni play-in alcanza. Es una verdad incómoda para un equipo que tiene que decidir si contender o reconstruir y, por ahora, eligió extender a su estrella en lugar de asumir esa conversación.
Mi pedido, esta vez sí, va para Steve Kerr: cuide al hombre. No lo banque 35 minutos por noche en temporada regular, no le pida jugar back to backs sin ton ni son y, por favor, déjelo descansar las noches que el partido lo permita. La diferencia entre unos Warriors en playoff y unos de vacaciones en abril se llama tobillo derecho. Y esa articulación tiene memoria larga en San Francisco.
