Bustos y Viña, las dos carpetas que River no puede cerrar (y la dirigencia mira para otro lado)
El libro de pases se termina y en Núñez todavía quedan dos jugadores sin destino. Uno porque tiene contrato hasta 2027 y nadie lo quiere; el otro, porque su pase pertenece a Flamengo y acá no lo usan. Cuento corto: mala planificación y peores decisiones.
Vuelvo a decirlo, con todas las letras: este mercado de pases de River fue un papelón. De los trece jugadores que el cuerpo técnico de Ponzio mandó a entrenar aparte al inicio del semestre, once encontraron club. Once. ¿Y los dos que faltan? Ahí está el verdadero problema, el que nadie en la dirigencia quiere explicar con la cara destapada.
Bustos: contrato hasta 2027 y nadie lo levanta
Fabricio Bustos tiene vínculo con River hasta diciembre de 2027 y, mientras tanto, sigue entrenando en el predio de Cantilo como si fuera un fantasma. Independiente y Rosario Central lo sondearon, sí. Pero ninguna propuesta pasó de los rumores de pasillo a una negociación en serio. Lo más insólito: cuando River enfrentó a Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana, el cuerpo técnico tuvo que improvisar a Lucas Martínez Quarta en el lateral derecho porque a Bustos ni siquiera lo habían incluido en la lista de buena fe. Traducido: lo dejaron afuera de todo y ahora se quejan de que no tiene club. (Dirigencia: ¿en algún momento pensaron que esto iba a terminar así, o directamente no pensaron?)
Viña: el pase ajeno y la inactividad que preocupa
El caso de Matías Viña es distinto, aunque no por eso menos turbio. Su ficha pertenece a Flamengo, así que es el club brasileño el que tiene que mover las piezas. El uruguayo volvió de la Copa del Mundo 2026 con apenas 45 minutos jugados encima y, desde entonces, no volvió a sumar minutos en ninguno de los catorce partidos que River disputó. Cero. La inactividad le hace daño al jugador y también le hace daño a la institución dueña del pase, que ve cómo su patrimonio se desvaloriza partido tras partido. Mientras tanto, el margen para resolverlo es cada vez más chico.
- Germán Pezzella se fue a Peñarol.
- Maximiliano Meza continuará en Independiente.
- Giuliano Galoppo recaló en Atlanta United.
- Matías Galarza Fonda pasó a Inter Miami.
- Kevin Castaño firmó con Atlético Mineiro.
- Maximiliano Salas seguirá en Independiente Rivadavia.
- Ian Subiabre jugará en Tigre.
Ventanas que se cierran y un pedido que nadie escuchará
La ventana internacional todavía sigue abierta en mercados como el ruso, el brasileño y el mexicano. Hay margen, sí. Pero margen acotado, y con el historial reciente que tiene esta dirigencia resolviendo los expedientes a último momento, la tranquilidad brilla por su ausencia. Por estadística, de cada diez carpetas que quedaron abiertas sobre el cierre, nueve terminaron en un conflicto contractual o en un jugador volviendo al club con el rabo entre las piernas.
Señor Ponzio, le dejo un pedido simple: si en los próximos días Bustos y Viña no consiguen destino, hágale un favor al libro de pases y resuélvalo usted mismo. Aunque más no sea para que en Núñez dejen de mirar para otro lado cuando alguien pregunta qué pasó con los laterales que nadie quiso.
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