Adjudicación pactada: la promesa de llevarte el auto en tres meses y la mochila de pesos que hay que poner antes
Un plan de ahorro sobre un Peugeot 208 Allure automático muestra, cuota por cuota, qué se paga, qué se licita y qué se termina desembolsando para retirar la unidad en poco más de cien días. La letra chica, los requisitos de ingresos y el detalle de los gastos de adjudicación y patentamiento, en una recorrida por el sistema que explica más del 40% de los autos 0 km que se venden en la Argentina.
Subí a la camioneta con la carpeta del plan de ahorro abierta sobre el torpedo y una sola pregunta dando vueltas: de qué sirve la adjudicación pactada si al final del camino el bolsillo queda tan golpeado como con un préstamo bancario. La respuesta me la dio el ejercicio mismo, hecho sobre un Peugeot 208 Allure automático 1.6, valuado en 42.450.000 pesos en agosto, con un Plan Plus de 84 cuotas al 100% de financiación, sin integración inicial. Suscribí a fines de abril, con una primera cuota de 432.000 pesos, y el grupo se cerró a fines de mayo. Cuando llegó la segunda cuota, en junio, ya estaba pagando 595.000 pesos, un salto del 38% en apenas treinta días. El pozo de agua, en este caso, se llama letra chica: ahí es donde el sistema te explica que podés llevarte el auto antes, pero a condición de poner más plata en efectivo y demostrar que tu sueldo aguanta la cuota mensual.
Los planes de ahorro explican más del 40% de las ventas de autos nuevos en la Argentina, según los datos que maneja el mercado automotor. La modalidad seduce porque arranca con cuotas más bajas que un crédito prendario o que la financiación directa de las terminales, y porque extiende los plazos muy por encima de lo que ofrece cualquier banco. A eso las automotrices le fueron sumando, con el correr de los años, la adjudicación pactada: una garantía de entrega anticipada del vehículo a cambio de que el ahorrista se comprometa a licitar desde las primeras cuotas. El mecanismo es, en los papeles, una manera de sacarse el auto en poco más de tres meses. En los hechos, es una carrera con vallas que conviene mirar de cerca antes de firmar.
La oferta de julio y la plata que ya se había ido
El grupo se cerró a fines de mayo y la segunda cuota llegó en junio con un valor de 595.000 pesos. En julio, cuando llegó la cuota con adjudicación pactada habilitada, el valor ascendió a 604.000 pesos. En ese momento se realizó la oferta de licitación: un mínimo del 10% del valor del vehículo, lo que equivale a unos 4.000.000 de pesos. Para entonces, el ahorrista ya había desembolsado aproximadamente 5.600.000 pesos desde la firma del contrato. Es decir, antes de subirse al 208, el bolsillo ya había entregado a la administradora más de cinco millones y medio de pesos entre cuotas y licitación, sin contar todavía los gastos de entrega.
Qué pide el plan antes de entregarte la llave
- No registrar antecedentes negativos en el sistema financiero.
- Demostrar ingresos en blanco de entre 1.800.000 y 2.000.000 de pesos por mes, el equivalente al triple de la cuota.
- Presentar un codeudor si la administradora lo solicita, una figura que no todos los clientes saben que puede aparecer en el expediente.
Cumplidos esos requisitos, el plan exige pagar el derecho de adjudicación: en este caso, 2% más IVA sobre el precio del auto, lo que representó 1.015.118 pesos. A eso se suma el patentamiento, con un costo de 2.153.352 pesos. El vehículo se entregó el 14 de agosto, 108 días después de la primera cuota, en lo que las terminales presentan como la gran ventaja del sistema. Para ese momento, la cuota 4 ya estaba emitida en 635.928 pesos, con lo que el gasto total acumulado hasta retirar el auto superó los 9.400.000 pesos. La licitación representa cerca del 10% del valor del vehículo, y los gastos de adjudicación y patentamiento suman otro 7% adicional sobre el precio de lista.
Lo que muestra este recorrido es que la adjudicación pactada no es magia ni un atajo gratis: es un sistema que entrega el auto rápido a cambio de que el ahorrista ponga en efectivo una parte importante del valor del vehículo antes de recibir la llave, y de que pueda acreditar un sueldo capaz de bancar cuotas que ya superan los 600.000 pesos. El monte, ya se sabe, no vota: a quien le ofrecen adjudicación pactada en la concesionaria, lo que le están ofreciendo es una promesa con números concretos, y la promesa se cumple el día que el bolsillo aguanta hasta el último peso pedido. Aquí, esa promesa se cumplió el 14 de agosto de 2025; en muchos otros casos, queda pendiente, con la primera cuota firmada y la unidad todavía en la playa de la terminal.
